¿Alguna vez has aprendido una palabra en inglés, has conseguido recordar su significado y, unos días después, cuando intentas utilizarla, simplemente no aparece en tu memoria?
Es una experiencia bastante común entre quienes están aprendiendo un segundo idioma. Y aunque puede resultar frustrante, olvidar palabras no significa necesariamente que estés estudiando mal o que no tengas facilidad para aprender inglés.
De hecho, olvidar es una parte natural del funcionamiento de la memoria.
Aprender una palabra no significa recordarla para siempre
Cuando incorporas una palabra nueva a tu vocabulario, tu cerebro comienza a establecer conexiones para almacenar y recuperar esa información. Sin embargo, no todas las palabras se consolidan de la misma manera.
Aquellas que utilizas frecuentemente, que relacionas con situaciones conocidas o que necesitas para comunicarte tienen más oportunidades de permanecer disponibles en tu memoria.
En cambio, una palabra que estudias una sola vez y que no vuelves a encontrar puede resultar cada vez más difícil de recordar.
Por eso, memorizar una lista de vocabulario no garantiza que puedas utilizar todas esas palabras cuando las necesites.
La repetición ayuda a fortalecer la memoria
Una de las estrategias utilizadas para favorecer el aprendizaje a largo plazo es la repetición espaciada.
Consiste en volver a estudiar o practicar una palabra después de determinados intervalos de tiempo, en lugar de intentar memorizarla repitiéndola muchas veces en una sola sesión.
Por ejemplo, si hoy aprendes la palabra neighborhood (vecindario), puedes volver a repasarla mañana, unos días después y posteriormente en otra actividad.
Cada nuevo encuentro con la palabra representa una oportunidad para reforzar su recuerdo.
Además, intentar recordar una palabra sin consultar inmediatamente su significado también es útil. Este proceso se conoce como recuperación activa y ayuda a fortalecer la capacidad de acceder a la información que ya has aprendido.
El contexto también importa
No es lo mismo memorizar la palabra breakfast que utilizarla para hablar sobre lo que desayunas todas las mañanas.
Cuando relacionas el vocabulario con situaciones reales, personas, objetos y actividades cotidianas, construyes asociaciones que pueden facilitar su comprensión y recuperación.
Por eso, una buena estrategia consiste en incorporar el inglés a actividades que ya forman parte de tu rutina:
- Nombra en inglés los objetos que utilizas en casa.
- Practica expresiones que puedas utilizar en tu trabajo.
- Aprende palabras relacionadas con tus actividades favoritas.
- Intenta utilizar las nuevas expresiones en conversaciones reales.
- Vuelve a practicar el vocabulario que aprendiste anteriormente.
No necesitas aprender cientos de palabras nuevas cada día. Es más útil aprender vocabulario que puedas comprender, recordar y utilizar progresivamente.
¿Qué puedes hacer cuando olvidas una palabra?
En lugar de frustrarte o comenzar a estudiar todo desde cero, prueba estas estrategias:
1. Vuelve a encontrarla.
Consulta nuevamente su significado y su pronunciación. No pasa nada si necesitas hacerlo varias veces.
2. Intenta recordarla antes de consultar.
Pregúntate qué significa, cómo se escribe o en qué situación podrías utilizarla.
3. Construye una oración.
Relaciona la palabra con una experiencia propia. Esto te ayudará a darle un significado más concreto.
4. Repásala en diferentes momentos.
No concentres todo el estudio en una sola sesión. Distribuye las prácticas a lo largo de varios días.
5. Utilízala.
Escucharla, leerla y emplearla en una conversación son distintas oportunidades para reforzar lo aprendido.
Aprender inglés es un proceso, no una competencia de memoria
El objetivo no es recordar absolutamente todas las palabras después de estudiarlas por primera vez. El aprendizaje de un idioma requiere exposición, práctica, recuperación y tiempo.
Habrá palabras que recordarás rápidamente, otras que necesitarás repasar varias veces y algunas que solo incorporarás cuando aparezcan en una situación que realmente necesites comunicar.
Lo importante es mantener el contacto con el idioma y continuar construyendo sobre lo que ya has aprendido.
En EFE entendemos que aprender inglés requiere constancia y acompañamiento. Por eso, nuestros programas combinan materiales de aprendizaje con tutorías presenciales o virtuales para que puedas practicar, resolver dudas y avanzar progresivamente.
No te desanimes si olvidas una palabra. Vuelve a encontrarla, practícala y sigue aprendiendo. Cada nuevo encuentro con el idioma cuenta.
Aprende inglés con EFE.